EL QUE NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR. EL QUE NO SIRVE… NO SIRVE.

Romanos 12:3

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

En un costurero un alfiler y una aguja discutían entre sí :

LA AGUJA Y EL ALFILER


- Para que sirves sin cabeza? Pregunto el alfiler a la aguja.

- De que te sirve la cabeza si no tienes ojo? Dijo, la aguja muy airada.

- Y de que te vale el ojo si tienes algo en el? Molesto contesto el alfiler

- Yo, con algo en mi ojo hago mucho mas que tu, replico la aguja

- Pero no haces nada útil si no llevas hilo, casi grita el alfiler

De pronto la dueña del costurero, toma la aguja y empieza a coser; pero rompiéndose el ojo de la aguja, cogió el alfiler, le ato el hilo a la cabeza e intento dar puntada; pero la fuerza le arranco la cabeza y disgustada lo tiro con la aguja en el costurero.

"Aquí estamos de nuevo se dijeron suspirando, pero sin servir, ya no debemos discutir."

El servir es uno de los actos más nobles del ser humano, podemos ser útiles en cualquier circunstancia siempre y cuando estemos dispuestos. Este no es un acto exclusivo de los que profesamos la Fe en Jesús; servir implica identificar una necesidad del algo para alguien. Servir es un estilo de vida, no un evento fugaz; a todos nos gustan los eventos que no implican mayor compromiso; nos encanta el día de la graduación universitaria, pero eso no me convierte en un profesional, esto se da en el proceso de la vida a través del trabajo constante. Dios es Dios de procesos, no de eventos. Debemos tener la suficiente humildad para dejar de ver en los demás sus defectos y carencias y concentrarnos en el proceso de cambio de lo material hacia lo espiritual. Jesucristo dijo que El no había venido a ser servido, si no a servir. Entregó su vida por ti, permite que el sirva como el único mediador entre Dios y tu, recíbele este día en tu corazón.

EL QUE NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR. EL QUE NO SIRVE… NO SIRVE.