EL HOMBRE QUE YA ATRAVESÓ UNA TORMENTA...
DEJA DE TENER MIEDO A LA LLUVIA
Las batallas superadas se convierten en la fuerza que enfrenta los nuevos desafíos.
Hay experiencias en la vida que cambian para siempre la manera en que una persona observa los problemas.
Un hombre que nunca ha enfrentado una tormenta puede temer las primeras señales de dificultad, pero aquel que ya pasó por momentos difíciles aprende una verdad importante:
Las tormentas forman el carácter
Las dificultades tienen una manera especial de revelar nuestra verdadera fortaleza.
Y descubrió que podía levantarse.
Y aprendió que los finales no son definitivos.
Y comprendió que no podía detenerlo.
La experiencia cambia la perspectiva
se convierten en pruebas de todo aquello que fue capaz de superar.
La fortaleza no significa ausencia de miedo
Un hombre que sobrevivió a una tormenta no significa que dejó de sentir miedo.
Significa que aprendió que el miedo no puede dirigir sus decisiones.
Pero continúa avanzando.
Pero encuentra la manera de levantarse.
Pero no abandona el camino.
Cada batalla deja una enseñanza
Las tormentas enseñan quién permanece, qué valor tenemos y cuánta fuerza existía dentro de nosotros.
Busca tener la fortaleza suficiente para seguir caminando bajo cualquier clima.
Porque después de sobrevivir grandes tormentas, una simple lluvia deja de parecer una amenaza.


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