DIOS NO SIEMPRE CAMBIA LA SITUACIÓN DE INMEDIATO...
PRIMERO CAMBIA TU CORAZÓN
Antes de cambiar lo que está alrededor de nosotros, muchas veces Dios transforma lo que está dentro de nosotros.
Muchas veces oramos esperando que Dios cambie rápidamente las circunstancias.
Pedimos que desaparezca el problema, que se abra una puerta, que llegue una respuesta o que termine una etapa difícil.
Pero pocas veces entendemos que el primer cambio muchas veces debe comenzar dentro de nosotros.
La preparación antes de la bendición
Recibir algo grande sin estar preparado para sostenerlo puede convertirse en una carga.
Dios puede enseñarte responsabilidad.
Puede enseñarte paciencia y disciplina.
Puede fortalecer tu carácter.
Cuando parece que Dios está en silencio
Hay momentos donde pensamos que nada está ocurriendo, pero en realidad existe un proceso invisible trabajando en nuestro interior.
Muchas veces cambia primero la persona que tendrá que enfrentarlas.
El propósito del proceso
Una persona llena de orgullo puede perder una bendición.
Una persona sin paciencia puede destruir una oportunidad.
Una persona sin madurez puede convertir algo bueno en un problema.
Por eso algunos procesos toman tiempo.
Las raíces antes de los frutos
Un árbol fuerte no crece en un día.
Primero desarrolla raíces profundas que le permiten resistir las tormentas.
De la misma manera, muchas veces Dios fortalece nuestro interior antes de entregarnos aquello que hemos estado esperando.
Para tomar mejores decisiones.
Para administrar nuevas responsabilidades.
Para caminar con fe durante el proceso.
También prepara a la persona que caminará por él.
Porque la respuesta llega no solamente cuando la esperamos, sino cuando estamos preparados para recibirla.


No hay comentarios:
Publicar un comentario